FALSEDADES

Estos últimos años han estado marcados por una creciente influencia de las “noticias falsas” difundidas en las redes sociales que lamentablemente han aniquilado la confianza que debemos tener en los medios de comunicación y en las instituciones gubernamentales.

Esta idea empezó a ser popularizada por Donald Trump, cuando arbitrariamente utilizó la expresión “fake news” o “noticias falsas” convirtiéndola en un arma retórica para atacar a los medios que reportan sus actos ilícitos. Los políticos en todo el mundo ya están adoptando este comportamiento con mayor regularidad y cinismo.
Como parte de su normal comportamiento, el actual presidente designa cualquier cosa como información falsa y lo revela deliberadamente para causar daños, errores, pero también para hacer que la información verificada genere dudas.
La difusión de noticias falsas está respaldada por la disminución, aunque estable, de la confianza en los medios de comunicación. Actualmente, solamente el 44% de las personas creen en lo que escuchan, según un estudio realizado por un encuestador del Instituto Reuters.
El investigador John Huxford de la Universidad Estatal de Illinois explica que las redes sociales pueden amplificar la desinformación al actuar como una “cámara de eco”, “acreditando” artículos simplemente porque son muy compartidos.

Según un estudio del MIT, las “noticias falsas” tienden a difundirse mucho más rápido que la información real en Twitter.
Investigadores también aseguran que WhatsApp es una fuente importante de “noticias falsas.” Muchos critican a Facebook y a sus más de 2.25 millones de usuarios por su propensión en circular o incluso resaltar una gran cantidad de información falsa en su “hilo de noticias.”
Esta crítica fue agravada por el escándalo de Cambridge Analytica, en el cual Facebook admitió que los datos personales de 87 millones de usuarios fueron explotados sin su consentimiento por la compañía británica.
Para mostrar su voluntad de cambiar las cosas, en 2018 Facebook firmó contratos con más de 35 medios de comunicación en 24 países para evaluar la precisión de los artículos que circulan en sus redes.
Detectar noticias falsas en esta plataforma es particularmente difícil ya que las conversaciones, personales o grupales, son encriptadas y privadas. En India, la desinformación ha tenido consecuencias trágicas.
Según informes de prensa, al menos 25 personas han muerto en un año debido a los rumores que circulan por WhatsApp, que tiene 200 millones de usuarios activos mensuales en el país.
Las medidas de “verificación de datos” han comenzado a detener este fenómeno pero la desinformación siempre circula más rápido que la verificación de los hechos.

Las cosas han empeorado ahora con la pandemia. Personas inescrupulosas aprovechan le desinformación de los usuarios en las redes sociales para publicar cualquier tipo de información como si fuera verdad. En muchos casos se trata de invenciones o mentiras que son creadas con el objetivo de crear el caos.

Lamentablemente no es posible controlar esta propagación de mentiras, por lo que solamente se confían en que las personas verifiquen lo que leen en por lo menos tres fuentes de información antes de continuar las cadenas de mentiras que están haciendo tanto daño a nuestra sociedad.

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